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De casa familiar a hogar para crecer

Hay casas que necesitan cambiar porque la vida dentro de ellas también cambia.

Cuando una familia crece, también lo hacen sus necesidades. Aparecen nuevas rutinas, hace falta más espacio, el almacenaje empieza a cobrar importancia y estancias que antes funcionaban dejan de responder a la forma de vivir el día a día.

Eso es precisamente lo que encontramos en esta vivienda, propiedad de una pareja joven con hijos pequeños; una familia de 4 personas.

Los propietarios buscaban una casa más cómoda, práctica y preparada para acompañar a la familia durante muchos años. Querían espacios que funcionasen mejor, materiales resistentes y soluciones pensadas para el uso cotidiano, pero sin renunciar al diseño ni a esa sensación de calidez que hace que un espacio se convierta realmente en hogar.

El proyecto terminó abarcando prácticamente toda la vivienda: distribución, cocina, baños, dormitorios, climatización, ventanas, cubierta y acabados.

Una reforma integral que no buscaba simplemente actualizar lo existente, sino crear una casa capaz de adaptarse a una nueva etapa familiar.

Una planta baja pensada para estar más juntos

Uno de los primeros objetivos fue mejorar la relación entre los espacios principales de la planta baja.

La distribución original limitaba especialmente la conexión entre cocina y salón, dos estancias que, en una vivienda familiar, forman buena parte del escenario cotidiano.

Por eso ampliamos la zona destinada a cocina y realizamos una nueva apertura hacia el salón.

Más allá de ganar metros o amplitud visual, esta decisión permitió cambiar por completo la forma de utilizar ambas estancias. La cocina deja de sentirse como un espacio aislado y comienza a participar de una manera mucho más natural en la vida de la casa.

Cocinar mientras los niños están cerca, mantener una conversación con quienes están en el salón o simplemente moverse de una zona a otra sin tantas barreras son pequeños gestos diarios que explican mejor que cualquier plano el sentido de esta reforma.

La vivienda gana así continuidad y amplitud, pero sobre todo una manera más cómoda de compartir el tiempo en familia.

Una cocina diseñada para la vida real

La cocina era uno de los espacios más importantes del proyecto.

Los propietarios tenían claro que debía ser práctica, funcional y resistente, con capacidad suficiente para responder al ritmo de una familia con niños. Pero también querían que tuviera personalidad y que fuese un espacio agradable en el que pasar tiempo juntos.

Cocina abierta con muebles verdes, madera y electrodomésticos negros en una reforma integral en Robledo de Torío.
Una cocina abierta y funcional, diseñada para compartir el día a día en familia.

Desde las primeras conversaciones aparecieron tres ideas que debían formar parte del diseño: la madera, los tonos verdes y una zona de alacena.

Sabían qué sensaciones querían conseguir, aunque no tenían decidido cómo combinar estos elementos dentro del espacio.

Nuestro trabajo consistió en ordenar esas preferencias y encontrar un equilibrio entre funcionalidad, almacenaje y estética.

La madera aporta calidez y conecta con ese carácter acogedor que buscaban para la vivienda, mientras los tonos verdes introducen personalidad sin resultar excesivos. La alacena permite concentrar almacenamiento y mantener despejadas las principales superficies de trabajo, algo especialmente importante en una cocina familiar.

Los electrodomésticos en acabado negro, aportan contraste y refuerzan el carácter contemporáneo de la cocina. Su presencia junto con otros elementos oscuros del espacio, ayuda a equilibrar la calidez de la madera y la suavidad de los tonos verdes.

Cocina con muebles verdes, encimera de madera, estantes abiertos y alacena integrada.
Verdes suaves, madera y luz natural crean una cocina acogedora, fresca y llena de personalidad.

El resultado es una cocina pensada no solo para cocinar, sino para todo lo que ocurre alrededor de ella: desayunos apresurados, meriendas, conversaciones, comidas familiares y esos momentos cotidianos que terminan dando vida a una casa.

Materiales pensados para acompañar el día a día

En una vivienda familiar, elegir los materiales adecuados es tan importante como definir correctamente la distribución.

Necesitábamos superficies resistentes, fáciles de mantener y capaces de conservar su aspecto con el paso del tiempo, pero también materiales que ayudaran a crear una atmósfera cálida y coherente.

En la planta baja apostamos por un pavimento porcelánico, una solución que permite unificar visualmente las distintas zonas y ofrece las prestaciones necesarias para un uso cotidiano intenso.

Su acabado crea además una base neutra que permite que otros elementos, como la madera o los tonos verdes de la cocina, adquieran mayor protagonismo.

La intención no era llenar la vivienda de recursos decorativos, sino conseguir que materiales, luz y proporciones construyeran poco a poco la personalidad de los espacios.

Salón con pavimento porcelánico y grandes ventanales tras la reforma integral de la vivienda.
El suelo radiante y el pavimento porcelánico se combinan para aportar confort, continuidad y una sensación de calidez uniforme en toda la planta baja.

El confort empieza por aquello que no se ve

Una de las decisiones más importantes del proyecto está precisamente bajo ese pavimento.

Aprovechando la reforma de la planta baja, instalamos suelo radiante, una mejora que condicionó parte de la ejecución de la obra pero que aporta un cambio considerable en la forma de disfrutar la vivienda.

El calor se distribuye de forma homogénea y desaparece la necesidad de ocupar paredes con radiadores, permitiendo además mayor libertad a la hora de organizar el mobiliario.

Pero, sobre todo, se consigue una sensación de confort mucho más uniforme durante los meses fríos.

Son mejoras que apenas aparecen en las fotografías del proyecto terminado, pero que forman parte de nuestra manera de entender una reforma integral.

Porque una vivienda no solo tiene que verse bien: tiene que sentirse bien cada día.

Baños donde funcionalidad y diseño hablan el mismo idioma

Los baños de ambas plantas también se reformaron por completo.

En la planta baja se creó un espacio de estética contemporánea en el que destaca la grifería empotrada en color negro y una zona de doble ducha.

El negro introduce contraste y personalidad, mientras que la instalación empotrada ayuda a conseguir un resultado mucho más limpio visualmente.

Los revestimientos porcelánicos aportan resistencia y facilidad de mantenimiento, dos factores especialmente importantes en estancias sometidas a un uso diario constante.

Baño con doble lavabo, grifería negra empotrada y revestimientos porcelánicos claros.
El doble lavabo aporta comodidad al día a día y refuerza la sensación de equilibrio en un baño pensado para compartir.

El baño de la planta superior sigue esa misma filosofía, manteniendo una línea estética coherente con el resto de la vivienda.

No buscábamos baños excesivamente decorativos, sino espacios equilibrados, duraderos y agradables de utilizar.

Hornacinas empotradas e iluminadas en el murete de un baño reformado.
El murete integra dos hornacinas iluminadas, aportando orden, funcionalidad y una luz suave que realza cada detalle del baño.

De una planta diáfana a cuatro dormitorios

La planta superior planteaba uno de los grandes retos de la reforma.

Partíamos de un espacio prácticamente diáfano que debía convertirse en una zona capaz de responder a las necesidades futuras de la familia.

La nueva distribución permitió crear cuatro dormitorios independientes, organizados mediante tabiquería ligera para aprovechar de forma eficiente toda la superficie disponible.

Pero dividir el espacio no era suficiente.

Para que esos dormitorios funcionasen realmente era imprescindible mejorar la entrada de luz natural y resolver correctamente las particularidades de una planta situada bajo cubierta.

Y para conseguirlo tuvimos que intervenir directamente sobre el tejado.

Dormitorio bajo cubierta con techo de madera vista, cama y ventanas que aportan luz natural.
La madera vista envuelve el dormitorio principal y crea una atmósfera cálida, serena y especialmente acogedora.

Para completar la funcionalidad de esta planta incorporamos también armarios empotrados en los dormitorios, aprovechando cada hueco disponible y evitando ocupar espacio con mobiliario independiente. 

Armario empotrado de madera a medida que aprovecha toda la altura del dormitorio.
Armarios empotrados a medida que aprovechan toda la altura y aportan orden sin restar amplitud al dormitorio.

Abrir la cubierta para llenar la planta de luz

Una de las decisiones más importantes del proyecto fue incorporar nuevas entradas de luz en la planta superior.

Realizamos la apertura de la cubierta para instalar cuatro ventanas de tejado, permitiendo que la luz natural entrara directamente en los nuevos dormitorios.

Además, se abrieron dos nuevos huecos hacia la fachada interior, incorporando ventanas en la zona bajo cubierta.

El cambio fue considerable ya que los espacios que anteriormente tenían posibilidades muy limitadas comenzaron a sentirse mucho más luminosos, agradables y preparados para formar parte de la vida diaria de la casa.

Esta actuación coincidió además con la sustitución completa del tejado, convirtiéndose en uno de los trabajos de mayor envergadura de toda la reforma.

Fue necesario coordinar distribución, cubierta, aislamiento y nuevas aperturas para que todo funcionara como un único proyecto.

El resultado demuestra cómo una decisión arquitectónica puede cambiar por completo la percepción de un espacio.

Ventanas de tejado y estructura de madera vista que iluminan la planta bajo cubierta.
La luz natural y la madera vista convierten la planta superior en un espacio cálido, luminoso y lleno de carácter.

Una casa confortable durante todo el año

La mejora del confort fue otro de los grandes ejes de la intervención.

Sustituimos las ventanas existentes por nuevas carpinterías de PVC en acabado roble dorado, conservando una imagen cálida acorde con el carácter de la vivienda.

Las nuevas ventanas incorporan triple vidrio con doble cámara y persianas de aluminio motorizadas, mejorando notablemente el aislamiento y la comodidad de uso.

En los dormitorios de la planta superior instalamos además un sistema de climatización mediante bomba de calor, capaz de proporcionar frío y calor según la época del año.

La renovación de la cubierta, las nuevas ventanas, el suelo radiante y la climatización trabajan así de manera conjunta.

No como actuaciones independientes, sino como parte de una misma idea: conseguir que la vivienda sea más confortable y agradable durante todo el año.

Una casa preparada para crecer con la familia

La nueva distribución de la planta superior se completó con armarios empotrados, incorporando almacenamiento sin restar espacio útil a los dormitorios.

Distribuidor bajo cubierta con estructura de madera vista, ventanas y nuevas puertas interiores.
La arquitectura de madera, la luz cenital y la singularidad de la cubierta crean espacios únicos con una personalidad muy especial.

Las nuevas puertas interiores, los acabados y la pintura de toda la vivienda terminan de aportar continuidad al conjunto.

Y precisamente ahí está una de las claves de este proyecto.

Cuando comenzamos esta reforma, los propietarios buscaban diseño, calidad, comodidad y soluciones capaces de acompañarlos durante muchos años.

Pero detrás de todas esas necesidades había una idea mucho más sencilla: querían una casa que funcionara mejor para su familia.

Una cocina donde poder estar juntos. Una planta baja más abierta. Cuatro dormitorios preparados para crecer con ellos. Más luz. Más almacenamiento. Una temperatura agradable durante todo el año y materiales capaces de soportar el ritmo de la vida cotidiana.

El resultado es una vivienda que ha cambiado profundamente, pero cuyo verdadero valor no está únicamente en todo lo que se ha reformado si no en todo lo que ahora puede suceder dentro de ella.

Este proyecto refleja nuestra forma de entender las reformas integrales en BUK DESIGN LEÓN: escuchar cómo vive cada familia, comprender qué necesita realmente su vivienda y diseñar soluciones en las que funcionalidad, calidad y diseño vayan de la mano.

Porque una reforma bien planteada no consiste solamente en transformar espacios.

Consiste en crear un hogar preparado para crecer contigo.

¿Estás pensando en reformar tu vivienda? 

Si quieres descubrir otro ejemplo de cómo una distribución tradicional puede transformarse por completo, te invitamos a conocer nuestro proyecto “De vivienda tradicional a hogar contemporáneo: una reforma integral pensada para vivir mejor”. 

En BUK DESIGN LEÓN estudiamos cada proyecto de forma personalizada para crear espacios que se adapten a tus necesidades, a tu estilo y, sobre todo, a tu manera de vivir.

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